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Una gota es una tormenta en una mente reducida.


OLAS DEL MAR

Segunda parte


Suelto la crueldad de condenarme a que la única manera de llegar a la conciencia de unidad, a Dios, sea a través del dolor.


La crudeza de un marcado contraste nos da una privilegiada claridad de lo que antes nunca percibimos : Todo siempre está frente a nosotros, pero estando dentro del huracán nos volvemos ciegos y la vida en su compasión de solo darnos amor, nos pone este medio oscuro para poder ver la luz ; pareciera que durante toda la vida del ser humano nos ha tocado aprender así, sin embargo a estas alturas comienzo a re considerar la extremista postura que por la ultima temporada he tenido la cuál es que sólo a través del caos llega a nosotros el entendimiento y la conciencia; por supuesto un discurso propicio y natural de alguien que durante los últimos 3 años se ha situado en frente de su mar con la valentía de ver venir a las olas que por lo general le han arrastrado , arrasado, sacudido , azotado, incluso creí pensar destruído.


Hace un par de semanas me descubrí sentada en el borde de mi cama de madrugada entablando un discurso con un gran público en mis sueños que apelaba a que todos siempre sabemos aquello que sí nos funciona para estar “bien y felices “ , para crear una vida bonita, aquello que sí nos funciona para avanzar, para nuestro bienestar y que era completamente fuera de sentido humano hacer cualquier tipo de acción en contra de nosotros de forma “conciente” (sin “s”) porque estamos vivos , respiramos, hablamos, ¡pero no estamos despiertos! , vivimos en un letargo a través del cual se nos va la vida, muchas veces la salud, la felicidad, las sonrisas, la alegría de vivir , el placer de amar, la paz que da entregarnos y confiar plenamente … es un veneno que nos vamos tomando de a poquito que toma forma desde una coca cola, un cigarrillo , un mal amor, un auto discurso desvirtuado y desconfiado, lleva formas de grasa saturada, azúcares refinadas, de tirar basura, decir sí a la presión social y sucumbir a ella para darle gusto a alguien que está idéntico que tú inmerso en su huracán y sólo arañando a otros parece darle alivio momentáneo, ambos presas del caos.


El punto es que yo en aquel discurso le preguntaba a mi público sobre qué era aquello que les hacía elegir eso que les hacía daño a plena luz, con pleno conocimiento de la consecuencia , ¡vaya! , sabemos que el cigarrillo es causa de cáncer y que un amor tóxico nos puede llevar al límite de no saber ni quienes somos , perder identidad , perder el camino y aún así lo elegimos …


¿ Porqué ?

¿ Para qué ?


Por supuesto mi respuesta siempre había sido : PARA APRENDER, porque el contraste trae apreciación pero es este verdaderamente el camino que deseo elegir siempre para mi aprendizaje ?


Hoy tuve una revelación, un análisis existencial, por supuesto nada del otro mundo pero me recordé que todos vamos en nuestra propia vereda y hasta hoy me pude encontrar con este camino.


Vine a Holbox, caminé varios metros sobre el agua que a penas y me llegaba a los tobillos, tibia, suave, transparente, con caminata lenta atravesé un tramo donde el agua me llegó a las pantorrillas para luego seguir disminuyendo de nuevo y encontrarme en medio del mar en un cómodo y hermoso banco de arena con el agua tan baja de apenas quizá unos 5cm sobre ella, me senté con las piernas cruzadas , había solo agua al rededor mío, éramos el mar y yo, la playa vacía con todos huyendo al otro extremo de la isla donde se promete un atardecer de colores surreales y ahí yo con aquel regalo del Universo: soledad, mar en calma, cielo turquesa que se perdía en el horizonte con el mar , una mente revuelta , un cuerpo sano y listo para comenzar un ciclo de respiraciones y la elección de ir a lo más incómodo ; tiempo perfecto para comenzar con una meditación.


Primero observé todo, un paisaje verdaderamente majestuoso , rodeada por una esfera en tonos azul claro y menta y en un segundo caí en cuenta que aquello que parecía una tranquilidad absoluta en realidad eran pequeñas olas continuas que parecían diminutos cariñitos a mis piernas y entonces mi mente se puso alerta :


¿ Cómo es posible que una ola sea tan amable y con un ritmo que no amedrenta ?


Era justo ahí la vida diciéndome que no todo debe llegar a punta de oleadas salvajes , que se me había olvidado o más bien no tenia claro que todo lo que he podido ver y vivir en mi vida ha sido solo lo que he podido observar de ella, que cada momento es uno nuevo y por lo tanto siempre llego a él con mente de principiante o al menos así debería ser, pero la realidad es que a cada nuevo momento y nueva oportunidad llego con la mochila cargada del momento anterior y dejo de ver la pureza de todo, capa tras capa que desvirtúa lo que es esencialmente eso que está frente a mi y ha sido solo mi mente quien le ha puesto aquellos recubrimientos.

Ojalá pudiera ver lo que ES simplemente.


No hay nada más lejos de la “realidad” que creer que sólo yo poseo la verdad, o en todo caso que alguien la tiene, pues todos tenemos un barco que viene desde el horizonte a nuestras tierras para conquistarnos y que por no saber que es, quién es, a que viene, que se siente, para que funciona, si duele o hace reír, si es amor o será como un tronco atravesado en el corazón, simplemente lo dejamos pasar con cara de sorpresa y es nuestra mente la que le pone la etiqueta.


El primer encuentro siempre es inocente, es como los españoles conquistando culturas antiguas; llegaron en un barco pero los aztecas al no saber lo que era, no le dieron significado y por lo tanto nunca lo vieron llegar, pero un segundo encuentro con aquella realidad deja de ser inocente y comienza a ser para cada uno algo totalmente diferente.


Está en mi elegir qué significa e incluso, resignificarle de forma que me funcione.


¿ Entonces las olas enormes y que todo lo destruyen sí han sido eso o más bien así yo le he dado el significado ?


Me veo en el poder de sentarme en medio de mi mar, dejar de ser espectadora en espera de cuándo me volverá arrastrar, he decidido avanzar y darme cuenta que aquello que pensaba me ahogaría es solo el mar.


¿ Qué ha sido entonces ? El mar que se hizo pequeño o es un espíritu dentro de mi que atravesó alguna especie de puerta, ahora a todo le sonríe y le hace un guiño, de alguna manera conecté de nuevo con la valentía de ser un niño.


Sentada ahí me dispuse a meditar, la realidad es que estos tiempos en los que he aprendido a respirar han sido un viaje a lugares más profundos y lo vi tan claro, el medio de contraste esta vez nunca fue caos, sólo era una pura manifestación del amor y belleza de la existencia diciéndome que mi vida es y será siempre lo que yo elija que sea. Unas veces una tormenta y yo siendo las espectadora que se vuela con los vientos y las olas, que se permite le azoten o la mujer que da pasos adelante y se atreve a mojarse los pies para darse cuenta que todo era una historia que tiene mil formas de contarse.


Deseo que la vida siempre me suceda mojándome los pies, sonriendo, sentada con el mar y el cielo al rededor mío sabiendo que ahí es mi lugar correcto y perfecto, que todo está bien, que todo puede ser un cariñito, una pequeña ola que es imperceptible para una mente grande o una tormenta en una mente reducida, yo elijo. La vida es un mar que en una mirada amplia se aprecia un paisaje con movimientos continuos, llenos de belleza , que renuevan , se mueven , limpian, refrescan, porque lo natural es que en el mundo haya un ritmo, nada nunca es estático y ahora el movimiento es mi amigo.



A mi mamá que es agua, que fluye y llega siempre a mi. Te extraño muchísimo Ma.



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