El perdón como batalla contra el ego

Actualizado: 23 sept 2021





Resulta que en la continua lucha que existe entre nuestro ser consciente (si es que existe atisbo de él) y nuestro Dark Side (que la mayor parte del tiempo estamos en él) , una de las más grandes batallas es el perdón, el tomar la decisión de un día tomar el teléfono o hacer una visita a casa de alguien con la única intensión de pedir ser perdonados y es que en algún momento la hemos regado, hemos abierto la boca de más, de formas francas pero crueles y eso es lo que ha arrastrado tu ser en un estado de angustia, ansiedad, intranquilidad, necesidad de ser perdonado.

Llevo dos semanas llevando la vida con toda la normalidad que siempre tienen mis días, resulta que después de todo, no todo iba tan bien como yo lo pensaba… Mi mejor amiga un día al enviarme un mensaje por la mañana contándome que estaba haciendo X cosa, por alguna razón mi cerebro quizá se desconectó de lo que he descubierto es una gran herramienta para mantener la fiesta en paz con todos y es MANTENER LA BOCA CERRADA, ese día por supuesto recién abiertos mis ojos , aún en la cama y medio leyendo el mensaje, creí prudente expresarme con franqueza sobre lo que mi amiga hacía, lo cuál ni me fue solicitado y por supuesto metí mi cuchara hasta el fondo de la olla sin posibilidad de salir avante de la gran metida de pata que yo en ese momento no consideré así era, pero el silencio, la hostilidad, la lejanía de mi amiga que en próximos días me confirmaría que eso que me atreví a decir, lo había arruinado todo.

Crecí en una familia llena de secretos , con escenarios creados para fingir que todo superficialmente estaba bien, una familia en la que nunca me sentí escuchada, la realidad es que mucho mucho tiempo me sentí anulada, chiquita, débil, insegura, incapaz, cero escuchada, criticada, incluso buleada. Quiero pensar que de todo eso que viví de niña es lo que me llevó de alguna manera a crear una forma de ser completamente honesta, franca, pero lo convertí en mi arma de defensa personal, no me pregunten cómo llegué a comprender que podía usar mis palabras incluso siendo honesta y poniendo mucha atención a una persona, para defenderme porque después de todo, seguían burlándose de mi, seguían criticándome y que daño me pregunto yo le hace un niño al mundo?.

En mi pasividad, en mi completa sombra y sin ser capaz por miedo de expresar absolutamente nada, callada, retraída, dos veces me hice pipí en la primaria frente a mis compañeros por sentir que ni siquiera merecía alzar mi voz para decir que necesitaba ir al baño y mi única manera de defenderme era hablando, mi única manera de expresarme era dibujando.

Confirmo por completo que una persona herida definitivamente aprende a herir con ese mismo dolor transformado en una versión cruel de lo que vivió y que en todas las veces, se lastiman a las personas que no han tenido nada de ver con ese dolor, pero ese sentimiento ciega tanto , que se vuelve en un modo de ser automático y generalizado, se vive todo el tiempo en ese Dark Side por necesidad en principio, en inconsciencia después y justo por ello es que es una batalla contra el ego, contra lo que crees que eres , contra eso que has sido toda la vida y es que a nadie nos gusta no tener la razón. Ir y tocar la puerta de alguien para decir esa palabra es el ejercicio de flexibilidad de corazón más grande que he vivido.

Lo bueno de romper la barrera de mi autoconcepto , es que al destruir mentalmente todo eso que yo creía ser, es un espacio de poder volverme a crear, esta vez con más flexibilidad en el corazón y en la mente , eso que el ego cree que pierde en realidad se multiplica en amor por mi, por mi paz y por amor a quien le he ido a pedir perdón.

Estos días de que mi amiga ha sido ausente e incluso no nos hemos hablado, más todo un cúmulo de otras situaciones familiares, he estado literalmente pegándome, golpeándome, es como si la vida me diera avisos de que requiero dejar de evadir esto que siento; dos vasos de cristal rotos mientras tomaba agua en la misma semana, una caída en la bici, otra caída 5 días después con un enorme golpe en la rodilla, horas más tarde un golpe horrible en la frente y es que los golpes, aquí y en china es una forma de lastimar a alguien, de dañarlo, de castigarlo y eso es lo que yo he estado haciendo conmigo estos días porque dentro de mi, aunque quizá mis palabras son francas, nadie me las solicitó y la realidad es que algo de eso la lastimó para que tuviera la reacción de alejarse. Claro que mi ego dice : No le dijiste nada malo , pero siendo empática … es que debí ponerme en sus zapatos antes de hablar porque todos tenemos puntos sensibles, en todos hay dolor y heridas y en todo caso, no tendría que defenderme de las personas que amo con esa forma mía de ser tan “transparente” que raya en lo cruel.

A todo esto le doy gracias a mi cuerpo por mandarme señales de que algo requería atender, desde dejar de castigarme y lastimarme, tomar consciencia de la humildad que requiero para ir literal o metafóricamente a pedir perdón, si me castigo es porque creo que así lo merezco y sólo siendo amorosa conmigo, lo puedo ser con los demás, sólo siendo amable y empática conmigo lo puedo ser con los demás, sólo perdonando yo es que puedo tanto perdonar y también pedir perdón. Es una lección de que a cada desequilibrio, a cada error, a cada conflicto, la solución es el amor y la comprensión, es el analizar lo sucedido, encontrar el para qué , es buscar desde dónde pudiera ser que viene esa parte de mi, al final es un trabajo de auto conocimiento arduo e incluso para reconocer nuestros puntos sensibles , el primer paso es perdonarnos para tener un nuevo espacio limpio de culpas para crear una versión mejorada de nosotros mismos.

Deseo que tengas la luz para leer mis palabras con amor y en ellas leas todo lo que te quiero, la sigo regando a magnitudes gigantes , pero mis ganas de seguir aprendiendo de mis errores son más grandes y definitivamente vale más la pena tu amistad en mi vida que una justificación para mi ego.


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